Home > Obedezca

Julio 19. Pídele a Dios sabiduría.

Santiago 1:5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala~~ a Dios,el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

     ¿Cómo mantienes sana o saludable tu actitud cuando en tu vida todo se está cayendo a pedazos físicamente, emocionalmente, moralmente o espiritualmente, o peor aún, cuando el sistema del mundo en donde tú vives se vuelve en contra de todos los Cristianos? No importa cuán severa o difícil sea la prueba, igualmente se aplican los principios de supervivencia. El secreto está en la sabiduría de Dios, la cual nos enseña cómo pensar desde Su perspectiva en todas las situaciones.
La mayoría de la gente tiende a depender de sus propias intuiciones y recursos cuando las cosas están bien; a tal punto que, hablando prácticamente, no necesitan a Dios. Ellos tienen todo bajo control. Nada revela más nuestra “necesidad de Dios” como lo hace nuestra vida de oración. Es un buen termómetro de cuánto dependemos o de cuánto queremos depender de Dios.
Santiago había ordenado a los creyentes que tengan la perspectiva de “tener por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia” (1:2-3). La palabra clave aquí es “sabiendo” que la perspectiva de Dios, o sabiduría, da gozo, aunque no necesariamente felicidad. Es el gozo de saber que el Dios-Todopoderoso está trabajando en, y a través de nuestras vidas para producir Su carácter en nosotros, a fin de que nosotros demos honor a Su nombre al ser como El es, en medio del rechazo y la persecución.
La “paciencia” (hupomone, “permanecer debajo, resistir”) es la habilidad de recibir castigo o rechazo sin perder su carácter o volverse resentido, irritado, enojado o amargado contra la fuente de aflicción o contra Dios. Mientras más puedas aguantar, más puede Dios confiarte tareas difíciles y de riesgo. En la oscuridad de la oposición, la singularidad de la presencia de Cristo en la vida llega a ser evidente. Lo que implica que es necesario sufrir a fin de madurar en paciencia, lo cual es una señal de ser “perfecto y completo, sin que le falte nada” (1:4). Estas descripciones evidencian el carácter de Cristo que Dios está buscando formar en cada creyente.
En este contexto, Santiago ofrece un remedio suficiente y necesario para las enfermedades de la vida, “pide a Dios” sabiduría, no para escapar de los problemas, sino para proveer un entendimiento que motivará nuestra resistencia. Debemos añadir a nuestra fe, “conocimiento, para comprender el dominio propio, el dominio propio en la perseverancia… Ya que si estas cosas son tuyas y abundan, no serás ni estéril ni sin fruto…” (2 Pe. 1:6, 8). Todo lo que Dios quiere es producir hijos espiritualmente fructíferos. Esto es lo que nosotros debemos entender, hacerlo como nuestra meta y enfocarnos en una mentalidad de “cueste-lo-que-cueste”.
El verbo “pedir” está en tiempo presente imperativo, por lo tanto, ésta no es una alternativa o una solución optativa, sino que pedir a Dios sabiduría es un mandamiento y un compromiso continuo. Si las pruebas de la vida no nos motivan a caminar más cerca con Dios y a tener una vida de oración más profunda, entonces, al ser ésta la principal herramienta de Dios para enseñar, es probable que El continúe y/o intensifique estas pruebas hasta que seamos llevados al trono de la gracia, a fin de que nosotros tengamos un “oído atento a la sabiduría” y comprometamos nuestro “corazón a la prudencia” (Prov. 2:2).
Lo más importante que Dios nos quiere dar es Su entendimiento de por qué suceden las cosas de la manera en que lo hacen. Si tú estás buscando la sabiduría de El, tú la vas a encontrar.

Para poner en práctica este mandamiento hoy, voy a …

 



Si desea recibir un año de estudios bíblicos diarios de todos los mandamientos, pida su copia del libro "Siguiendo Sus Sendas" de Branches Publications, o puede descargar gratis el App para Android Smartphones que aparece en el encabezado de esta página.